Uri Alon: Cómo elegir un buen problema científico

Todos los científicos eligen problemas a los cuales les dedican sus esfuerzos: desde un proyecto posdoctoral de un año hasta la vida académica entera. Con lo importante del tema es difícil encontrar consejos acerca de qué hacer y cómo elegir tema de investigación. Uri Alon, un biólogo muy exitoso que tiene su laboratorio en el Instituto Weizmann, en Israel, escribió un artículo muy útil (1) en el que expone buenos argumentos que se resumen en tres consejos:

1) Tome tiempo antes de decidir.
2) Elija el tema que es más factible y más conveniente para usted.
3) Sea flexible y no se obsesione con un resultado.

1) Tome tiempo antes de decidir. Los investigadores científicos son personas muy presionadas. Generalmente viven con uno o varios deadlines en la cabeza al final de los cuales tienen que entregar resultados (tesis, artículos, grados académicos) para conservar la beca que los sustenta. Por ésta razón es muy difícil para muchos seguir este consejo. Alon recomienda tres meses de reflexiones, pláticas, consultas y demás análisis antes de iniciar. Esto, aunque parezca paradójico, puede ahorrar mucho tiempo en el futuro.

2) Elija el tema que es más factible y más conveniente para usted.
Factibilidad

La figura muestra unos ejes coordenados. los cuales evalúan, en el lado horizontal, la dificultad con la que se obtienen resultados en ciencias y en el lado vertical la importancia que puedan tener dichos resultados. El autor recuerda, por si a alguien no le ha quedado claro ya, que un problema que en el papel parece fácil en los hechos suele ser difícil, y que los problemas que en el papel parecen muy difíciles, en la práctica resultan imposibles, a lo cual se puede agregar la ley de Hofstadter: “Todo lleva más tiempo que el esperado, incluso si tienes en cuenta La Ley de Hofstadter”. Un investigador joven empieza, o debería empezar, su carrera en la esquina inferior derecha, investigando problemas que son poco trascendentes pero con una dificultad mínima, para ir subiendo poco a poco en dificultad y ambiciones. La curva ideal de crecimiento no es una línea recta, el punto propuesto por Alon para una estancia posdoctoral es la esquina superior derecha: un problema fácil con gran trascendencia, debido a que el tiempo y la los recursos son limitados. Los problemas difíciles y de gran importancia, que normalmente requieren de la participación de todo un grupo de investigación, de muchos años y experimentos complejos son emprendidos por científicos líderes y consagrados en su área. ¿Cómo saber cuales son esos problemas de gran trascendencia? Aquellos que respondan a las preguntas que continuamente aparecen en la mente del investigador. No vale investigar temas sólo porque están de moda. Ante esta cuestión, Alon plantea una pregunta que debería responderse con toda sinceridad: ¿Cuál sería su tema de investigación si usted fuera la única persona sobre la tierra?

3) Sea flexible y no se obsesione con un resultado.
Recorrido

Investigar un problema científico no es un proceso directo. Obsesionarse con un resultado puede hacer imposible advertir las oportunidades que se presentan en el camino. Al iniciar una investigación es aconsejable abrirse un panorama amplio y probar distintos caminos hacia nuestra meta final. Es posible que en dicho proceso aparezca un problema mejor colocado en el diagrama de factibilidad. La figura de arriba muestra el proceso de investigación mal concebido: ir en línea recta de A a B. Probablemente esto sea cierto en el mundo platónico de las ideas, pero no en la realidad. La siguiente gráfica muestra un camino hacia B que finalmente no alcanza esa meta, sino que se desvía hacia el punto más interesante C. Esta habilidad de cambiar sobre la marcha, nos advierte Alon, es muy importante para evitar sufrimientos y decepciones durante la investigación.

(1) Alon, How To Choose a Good Scientific Problem, Molecular Cell (2009)DOI 10.1016/j.molcel.2009.09.013